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(...porque, quizás, sea más que un cuento y, quizás también, la fortaleza más poderosa sea la de QUIEN es capaz de DAR VIDA, de recrear, renovar, redimir...)
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"En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres" Jn 1, 4)
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¡FELICES PASCUAS!
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Buscando en You Tube una conferencia reciente de Willigis Jager, veo otra más antigua con este título: “La humildad” pero, cuando intento dar con ella, lo que aparece en pantalla es: “esta búsqueda no obtiene resultados”. Busco la palabra “resultado” en el diccionario de sinónimos y salen a mi encuentro: logro, éxito, provecho y productividad, todos vestidos de Armani, saludándome encantados y sonriéndome con sus dentaduras blanquísimas. Esto es ya otra cosa, pienso, y en este lenguaje ya nos entendemos todos, desde Botín hasta Mourinho, pasando por la SGA, la JMJ y el chino de la tienda de todo a cien, aunque él plonuncie lesultado.
Se puso a currar en un taller y algunos pensaron que iba a montar un franquiciado de exportación de maderas. Pero no, fue un chasco para todos: esperó a cumplir los 30, edad evidentemente tardía cuando a esas alturas otros más jóvenes presentan ya resultados exitosos. Y él, sin pisar business school alguna, se puso a buscarlos con métodos rarísimos.
Y lo peor llegó: fracasó su empresa, se hundió su proyecto, se fugaron sus socios, todo se vino abajo, terminó por quebrarse él mismo. Se reían al verle tan hundido: “Mirad cómo ha acabado el que se empeñaba en arreglar el mundo…” Borraron su nombre de la lista de los vivos, los eficaces, los competentes y los VIPS y pusieron una losa encima de su recuerdo.
Feliz Pascua a todos y enhorabuena: es tiempo de reparto de dividendos.
Dolores Aleixandre
“La paz es una conversión del corazón y del alma, y es fácil reconocer tres dimensiones inseparables de esta paz interior y comunitaria:
- la paz con nosotros mismos, rechazando la intransigencia, la ira, la impaciencia y –como aconsejaba san Francisco de Sales- teniendo ‘un poco de dulzura consigo mismo’, para ofrecer ‘un poco de dulzura a los demás’;
- la paz con el otro: el familiar, el amigo, el extranjero, el pobre, el que sufre…; atreviéndose al encuentro y escuchando el mensaje que lleva consigo;
- la paz con la creación, redescubriendo la grandeza del don de Dios y la parte de responsabilidad que corresponde a cada uno de nosotros, como habitantes del mundo, ciudadanos y artífices del futuro.”
Papa Francisco.
Mensaje para la celebración de la 52 Jornada Mundial de la Paz.
1 de enero de 2019