ESTE ES UN NUEVO DÍA PARA EMPEZAR DE NUEVO

No lo olvides. Tú eres el protagonista de tu vida. ¿Quieres que sea una aventura maravillosa?. Entonces: ¡¡¡ VIVE !!! Saborea cada instante, cada persona, cada encuentro, la soledad, el retiro... Nadie ha dicho que sea fácil. Pero siempre es posible recuperar nuestra inocencia infantil y gritar: ¡LA AVENTURA NOS ESPERA! (Si tienes un recurso que vale la pena compartir, házmelo llegar...)
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...¡¡¡ el más FUERTE del mundo !!!

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(...porque, quizás, sea más que un cuento y, quizás también, la fortaleza más poderosa sea la de QUIEN es capaz de DAR VIDA, de recrear, renovar, redimir...) 

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"En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres" Jn 1, 4)

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¡FELICES PASCUAS!

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Huellas doradas (26)

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« Martín había vivido gran parte de su vida con intensidad y gozo.
De alguna manera su intuición lo había guiado cuando su inteligencia fallaba en mostrarle el mejor camino. Casi todo el tiempo se sentía en paz y feliz; ensombrecía su ánimo, algunas veces, esa sensación de estar demasiado en fun­ción de sí mismo. Él había aprendido a hacerse cargo de sí y se amaba suficien­temente como para intentar procurarse las mejores cosas. Sabía que hacía todo lo posible para cuidarse de no dañar a los demás, especialmente a aquellos que quería. Quizás por eso le dolían tanto los señalamientos injustos, la envidia de los otros o las acusaciones de egoísta que recogía demasiado frecuentemente de boca de extraños y conocidos.
¿Alcanzaba para darle significado a su vida la búsqueda de su propio placer? ¿Soportaba él mismo definirse como un hedonista centrando su existencia en su satisfacción individual? ¿Cómo armonizar estos sentimientos de goce personal con sus concepciones éticas, con sus creencias religiosas, con todo lo que había aprendido de sus mayores? ¿Qué sentido tenía una vida que sólo se significaba a sí misma?
Ese día, más que otros, esos pensamientos lo abrumaron. Quizás debía irse. Partir. Dejar lo que tenía en manos de los otros. Repartir lo cosechado y dejarlo de legado para, aunque sea en ausencia, ser en los demás un buen recuerdo. En otro país, en otro pueblo, en otro lugar, con otra gente, podría empezar de nuevo. Una vida diferente, una vida de servi­cio a los demás, una vida solidaria. Debía tomarse el tiempo de reflexionar sobre su presente y sobre su futuro.
Martín puso unas pocas cosas en su mochila y partió en di­rección al monte. Le habían contado del silencio de la cima y de cómo la vista del valle fértil ayudaba a poner en orden los pensamientos de quien hasta allí llegaba.
En el punto más alto del monte giró para mirar su ciudad quizás por última vez.
Atardecía y el poblado se veía hermoso desde allí.
-Por un peso te alquilo el catalejo.
Era la voz de un viejo que apareció desde la nada con un pe­queño telescopio plegable entre sus manos y que ahora le ofrecía con una mano mientras con la otra tendida hacia arriba reclama­ba su moneda.
Martín encontró en su bolsillo la moneda buscada y se la dio al viejo que desplegó el catalejo y se lo alcanzó. Después de un rato de mirar consiguió ubicar su barrió, la plaza y hasta la escuela frente a ella.
Algo le llamó la atención. Un punto dorado brillaba intensa­mente en el patio del antiguo edificio. Martín separó sus ojos de la lente, parpadeó algunas veces y volvió a mirar. El punto dorado seguía allí.
-Qué raro -exclamó Martín sin darse cuenta de que ha­blaba en voz alta.
-¿Qué es lo raro? preguntó el viejo.
-El punto brillante -dijo Martín- ahí en el patio de la escuela -siguió, alcanzándole al viejo el telescopio para que viera lo que él veía.
-Son huellas -dijo el anciano.
-¿Qué huellas? preguntó Martín.
-Te acuerdas de aquel día... debías tener siete años; tu amigo de la infancia, Javier, lloraba desconsolado en ese patio de la es­cuela. Su madre le había dado unas monedas para comprar un lápiz para el primer día de clases. Él había perdido el dinero y lloraba a mares -contestó el viejo. Y después de una pausa si­guió -: ¿Te acuerdas de lo que hiciste? Tenías un lápiz nuevecito que estrenarías ese día. Te arrimaste al portón de entrada y cor­taste el lápiz en dos partes iguales, sacaste punta a la mitad cor­tada y le diste el nuevo lápiz a Javier.
-No me acordaba -dijo Martín-. Pero eso ¿qué tiene que ver con el punto brillante?
-Javier nunca olvidó ese gesto y ese recuerdo se volvió im­portante en su vida.
-¿Y?
-Hay acciones en la vida de uno que dejan huellas en la vida de otros -explicó el viejo-, las acciones que contribuyen al de­sarrollo de los demás quedan marcadas como huellas doradas…
Volvió a mirar por el telescopio y vio otro punto brillante en la vereda a la salida del colegio.
-Ese es el día que saliste a defender a Pancho, ¿te acuerdas? Volviste a casa con un ojo morado y un bolsillo del abrigo arrancado.
Martín miraba la ciudad.
-Ese que está ahí en el centro -siguió el viejo- es el tra­bajo que le conseguiste a Don Pedro cuando lo despidieron de la fábrica... y el otro, el de la derecha, es la huella de aquella vez que juntaste el dinero que hacía falta para la operación del hijo de Ramírez... las huellas esas que salen a la izquierda son de cuando volviste del viaje porque la madre de tu amigo Juan ha­bía muerto y quisiste estar con él.
Apartó la vista del telescopio y sin necesidad de él empezó a ver cómo miles de puntos dorados aparecían desparramados por toda la ciudad.
Al terminar de ocultarse el sol, todo el pueblo parecía ilumi­nado por sus huellas doradas.

Martín sintió que podía regresar sereno a su casa.  Su vida comenzaba, de nuevo, desde un lugar distinto. »
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33 EL MUSICAL (15)

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¡¡¡Es una pasada!!! Para quienes no tuvisteis la suerte de asistir en directo al musical...y para revivir este acontecimiento extraordinario quienes lo disfrutamos en Madrid... GRACIAS 33 El Musical.
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AGALÍASIS

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AGALÍASIS (Alegría, gozo, entusiasmo, alborozo... En la Biblia se emplea para referirse a una alegría que desborda, que inunda el corazón y el cuerpo entero y que tiene que compartirse... la de Juan en el seno de Isabel cuando es visitada por María, el regocijo de María en el Magníficat, la felicidad de los perseguidos de la última bienaventuranza, la alegría con que el Espíritu lleva a Jesús a dar gracias al Padre por Su predilección por la gente sencilla, la alegría (entre otros ejemplos más) de los primeros cristianos al compartir el pan y el Pan del Señor Resucitado... Sobre todo viene a significar la inmensa alegría de los primeros cristianos al experimentar la presencia de JESÚS RESUCITADO
¡¡¡Qué agalíasis tan grande!!!
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Hay vasijas que se rompen del todo demasiado pronto... demasiado pronto...
Sólo se me ocurre dejar un cuento...
La vasija rota
Un vendedor de agua tenía dos grandes ánforas que colgaban de los extremos de un palo que él llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía una grieta, mientras que la otra era perfecta, capaz de conservar toda el agua que en ella se vertía.
Cada día, el hombre recorría un largo camino y, al llegar a su destino, siempre observaba que la vasija rota sólo contenía la mitad del agua que él había echado. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros.
Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable, porque sólo podía hacer la mitad de lo que hacía la otra.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole:
— Estoy muy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.
El aguador la miró sorprendido, y le dijo:
— Hoy, cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.
Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchas flores hermosas en todo el recorrido.
El aguador continuó:
— ¿Te has dado cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he conocido tus grietas y, por ello, sembré semillas de flores a lo largo del camino y, de esta forma, todos los días han recibido el agua que necesitan. Si no fueras exactamente como eres, no hubiera sido posible crear esta belleza.
Cuento de origen desconocido.
¡Gracias por tus grietas y por las flores! ¡Muchas gracias!
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Misteriosamente EXTRA-ORDINARIO...pero REALMENTE creíble

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¡¡¡ FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN !!!

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"El don de la Pascua es un gran silencio, una inmensa tranquilidad y un limpio sabor en el alma. Es el sabor del cielo, pero no el cielo de alguna exaltación desaforada. La visión pascual no es turbulenta ni embriaga el espíritu, sino que consiste en un descubrimiento del orden sobre todo orden, un descubrimiento de Dios y de todas las cosas en Él. Es un vino que no emborracha, una alegría sin ningún veneno oculto en ella. Es vida sin muerte. Al saborearla un momento, nos sentimos capaces, brevemente, de ver y de vivir todas las cosas, según su propia verdad, y de poseerlas en su sustancia que se halla oculta en Dios, más allá de todo sentido. El deseo se aferra en vano al aspecto exterior y al accidente de las cosas, pero la caridad las posee en la sencilla profundidad de Dios.” (Thomas Merton)
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Una canción para esta Pascua

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Me dice mi amigo Eduardo que no he puesto este año ninguna entrada pascual... ¡cachis! si es que tiene uno la cabeza en mil sitios... En fin, os dejo esta canción de Maldita Nerea -seguro que muchos la conocéis, la tarareáis, la bailáis...- que tiene un videoclip sorprendente y una letra muy jugosa.
Porque la vida sigue siendo maravillosa... porque el Señor nos hace nuevos cada día... porque la fe nos hace siempre seguir adelante... porque siempre habrá alguien cerca de nosotros que nos anime... ¿No podíamos ser agua?... bueno, el caso es que la semilla del Reino va creciendo y extendiéndose... ¿verdad?
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Felicitación Pascual... ¡de cine!

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Pues mira, como me lo acaba de enviar el Delegado Episcopal de Enseñanza y los alumnos no hacéis más que pedirlo cuando lo veis en el DVD de fragmentos de cine que utilizo en clase... os lo pongo, ¿vale?

Es el brillante final de una magnífica peli de Chaplin, El Gran Dictador -1940-: una obra maestra para la que no pasa el tiempo. Su mensaje es precioso, lleno de esperanza y del espíritu humano más genuino, ese que comulga plenamente con el mensaje que el Maestro extendió, el del Reino de Dios Padre.

Abrid el corazón y dejáos empapar... (esto no es el final... ¡es el principio!)
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RESULTADOS

Buscando en You Tube una conferencia reciente de Willigis Jager, veo otra más antigua con este título: “La humildad” pero, cuando intento dar con ella, lo que aparece en pantalla es: “esta búsqueda no obtiene resultados”.

No me extraña demasiado porque “humildad” y resultados” suelen estar de suyo bastante distanciados, salvo para un puñado de chalados por el Evangelio que andan sueltos por ahí.


Busco la palabra “resultado” en el diccionario de sinónimos y salen a mi encuentro: logro, éxito, provecho y productividad, todos vestidos de Armani, saludándome encantados y sonriéndome con sus dentaduras blanquísimas. Esto es ya otra cosa, pienso, y en este lenguaje ya nos entendemos todos, desde Botín hasta Mourinho, pasando por la SGA, la JMJ y el chino de la tienda de todo a cien, aunque él plonuncie lesultado.


Echándole imaginación, se me ocurre que es como si el Padre, después de arreglarle bien el nudo de la corbata al Hijo y comprobar que no le faltaba nada en el maletín, lo hubiera enviado con esta recomendación: “Hala hijo: a obtener resultados”. No le dio ningún ejemplar del Manual del Triunfador, pero quedaron en que se conectarían cada madrugada para diseñar juntos la estrategia del día.


Empezó por domiciliarse entre nosotros en un pueblo perdido que ni siquiera aparece en la guía Michelin (mal empezamos) y respondía al nombre de Jesús. Estudios, los justitos; el arameo, con acento galileo y el griego, lengua del imperio, flojísimo.


Se puso a currar en un taller y algunos pensaron que iba a montar un franquiciado de exportación de maderas. Pero no, fue un chasco para todos: esperó a cumplir los 30, edad evidentemente tardía cuando a esas alturas otros más jóvenes presentan ya resultados exitosos. Y él, sin pisar business school alguna, se puso a buscarlos con métodos rarísimos.


Ideas e innovación no le faltaban y parecía emprendedor pero en seguida los entendidos vieron que no paraba de cometer errores: “No está en sus cabales” comentaban los de su entorno (Mc 3,21): qué desperdicio de recursos y de posibilidades, qué mal le asesoran esos socios insolventes de los que se ha rodeado, qué falta le está haciendo un coach que le espabile y le ayude a establecer un plan en acción con mejores expectativas porque, con el marketing que emplea, que se despida de obtener ganancias.

No se puede ir por la vida confesando que no tiene dónde reclinar la cabeza, afirmando que el dinero es como un coágulo en la sangre que te detiene el flujo vital, que a los pobres no hay quien los gane en alegría y que no conoce mejor inversión en bolsa que la de ganarse amigos. Declaraciones como esas generan inestabilidad y alarman a los inversores. Vas derecho a la crisis, chaval, cotizas a la baja, prepárate a la suspensión de pagos o incluso a algo peor.


Y lo peor llegó: fracasó su empresa, se hundió su proyecto, se fugaron sus socios, todo se vino abajo, terminó por quebrarse él mismo. Se reían al verle tan hundido: “Mirad cómo ha acabado el que se empeñaba en arreglar el mundo…” Borraron su nombre de la lista de los vivos, los eficaces, los competentes y los VIPS y pusieron una losa encima de su recuerdo.


No lo consiguieron. Sigue vivo entre nosotros y su memoria continúa transmitiéndose de boca en boca y encandilando a muchos que dedican sus vidas a la empresa creada por él, empeñados en seguir sus mismos extraños métodos de gestión.


Con todos ellos esperamos en silencio el bonus que concede el Padre a los resultados de su Hijo y que inundará de luz la noche del Primer Día de la semana


Feliz Pascua a todos y enhorabuena: es tiempo de reparto de dividendos.


Dolores Aleixandre